Aquí va el primer lunes de belleza. Sin música ni orden ni concierto. No hay inteligencia (artificial) por estos lares. Todo natural, pero con conservantes.
Y andaba yo rebanándome la cabeza y por orden de importancia y accesibilidad está el tema de la limpieza facial. Como maquilladora, os digo que distingo a la legua las pieles cuidadas y limpias y las que no. Y en parte, la garantía de que un fondo de maquillaje quede bonito es la calidad de la piel. Y si no os vais a maquillar, da gloria bendita ver una piel con aspecto saludable.
Dos cosas os digo que son las que nunca podéis obviar a diario: la limpieza facial en vuestra casa, mañana y noche, y la protección solar de la que ya se os dará la tabarra de manera conveniente. De la limpieza, aparte de la domiciliaria está la realizada por un profesional. De ésta, también para otro día. Es la que da gustera, la que te hace sentir bien por fuera (obvio) y por dentro, porque es tu momento de cuidado y desconexión.
Y más… (¡cebo cebo!).
Cada uno acaba encontrando su rutina, pero yo he venido a decir obviedades y a pontificar:
Hay que “desmaquillar” mañana y noche, como los dientes. Al mediodía no es necesario. ¿Por qué? Porque por las noches tienes que dejar la carica que respire y son los restos de grasa, contaminación y protectores solares que son muy difíciles de retirar. Como un fondo de maquillaje pero invisible. Y si ponemos tratamiento nocturno (un mundo por descubrir y mitos por derribar, ¡cebo cebo!), por la mañana, porque la piel ha estado ahí currando y lo suyo es retirar restos que ya no aportan, para aplicar el tratamiento de día (¡cebo cebo!) y la protección solar, sin que la piel se asfixie.
Os preguntareis (me preguntareis): ¿cuál es el producto? Y yo, sin estar patrocinada pero sí bien asesorada, os digo que, paradójicamente, un aceite desmaquilla mejor que un agua micelar (que las detesto profundamente, son la hamburguesa mala pero bien publicitada. Hace su función para un momento dado, pero… prff. Para una emergensia nasional).
Siempre, todo producto aplicado y emulsionado, se retira con – esponjilla, toallita… – y agua. Hay aceites jabonosos, mis favoritos. Se humedecen, se aplican y retiran, se aclara bien y ya tenéis la piel ñic ñic ñic. Hay productazos, algunos caros, otros medios y la solución para ese final de mes en el que vivimos permanentemente muchas personas.
Por orden de precio y de poder limpiador están el aceite de Universkin (antes era de otra marca). El aceite de Isdin. Y el jabón en aceite de Babé. No es para cara pero sirve. Todo esto es para pieles sin ningún procedimiento realizado, peelings, etc. La variedad de buenos productos es muy amplia.
La piel es como un lienzo y hay que prepararla. Pregunto a la Dra. Elena Delso y me dice:
«Mis top limpiadores sin orden de preferencias y sin patrocinio de marcas:
- Zo en pieles con acné, rosácea o a partir de los 40. Eso seguido de su protocolo “getting skin ready” que ha demostrado que solo con eso ya mejora la piel.
- Skinceuticals para pieles normales o con imperfecciones. Mis favoritos Simply Clean y Gentle Cleanser (este está muy bien cuando estás con tratamientos tipo peeling por ejemplo) y Glycolic Renewal Cleanser gel.
- Aceites limpiadores sobre todo están muy bien para desmaquillar. Universkin y el de Isdin. Hay un aceite limpiador de Fillmed que también está bastante bien.
- La gama Cerave está muy muy bien, es amplia y para pieles con acné por ejemplo tiene el anti-blemish que limpia en profundidad.»
Otro lunes cualquiera, seguiremos ampliando el temario, porque es un mundo. No me da para todo lo que me gustaría contaros. Y, otro día, mundo limpieza a fondo por profesionales, con maquineta mundial: Aquapure. Os explicaré por qué y cuándo hacérsela.
Grasias sinseras.